La maravillosa hazaña de Hedy Lamarr

Sería un domingo por la noche cuando recibí un correo de Grafito por el que descorché una botella de cava que tenía para un momento especial como ese. La botella de cava tenía ya un tiempo y, si os soy sinceros, mi tendencia natural al auto-desprecio me hacía pensar que jamás la abriría (a no…Read moreRead more

Cinco cómics para los no-lectores del verano

Hay lectores que son no-lectores. Me refiero a los que son el equivalente de los no-lugares. Sí, los “no-lugares”, ya sabéis, esos sitios que no terminan de ser sitios. Sitios de tránsito, lugares de paso, de nadie. Los no-lectores son eso, lectores que leen en no-sitios. En aeropuertos mientras esperan el avión, en salas de…Read moreRead more

Séptimo punto de fuga: “La Muralla”, de Josep Maria Beà

Los colores lilas del cielo me engatusan como si fuesen un ovillo de lana. Los peces que vuelan por el cielo me parecen sospechosos. Hay un montón de seres en este barco y ninguno parece provenir de donde yo vengo. No sé en qué año estoy ni cómo he llegado aquí. Soy humano, a diferencia…Read moreRead more

Sexto punto de fuga: “Pildoras azules, de Frederik Peeters”

  Clic, clac, clic, clac. Un reloj no ha dejado de sonar desde que comencé a leer la primera viñeta de “Píldoras azules”. El secundero suena como si fuese a explotar el mundo y un encuentro, un primer vistazo a la izquierda que bien podría haber sido a la derecha pero que no, que ha…Read moreRead more

En un teatro de Jerusalén…

Parecía un teatro humilde. Uno de esos que se construyen con más amor que dinero. Era oscuro, con pocos accesos de luz exterior, como si pretendiese ocultarse de algo. La entrada me ha costado 10 shéquels israelíes, una miseria teniendo en cuenta lo que me ofrecen, que no es solamente una obra de teatro. Quiero…Read moreRead more

Quinto punto de fuga: “Ordinary”, de Rob Williams y D’Israeli

Siempre he tenido una relación de amor-odio con los superhéroes. De hecho, es posible que esta sea una de las tres únicas reseñas en las que hablaré de súper poderes, súper hombres o súper cosas en general. Es más, es que esta historia habla precisamente de un tío que no tiene súper poderes pero que…Read moreRead more

Cuarto punto de fuga: Inercia, de Antonio Hitos

Si lo piensas un poco, la inercia puede ser la gasolina de los perdedores. La gasolina con la que se mueven los ganadores suele ser la fuerza de voluntad, la ilusión, el optimismo y esas mierdas. Pero eso forma parte de otros tiempos, cuando el país en el que vivías no se esforzaba al máximo…Read moreRead more

Primera mujer de fuga: Cristina Durán y una posibilidad

Camino a Madrid me embarga la preocupación por ciertas cosas que no van como deberían. No sé si algún día alcanzaré según qué meta, o si llegaré a saber qué es ser feliz. No tengo dinero para comprarme un ordenador y, encima, mi última publicación ha tenido un feedback terrible. No gustaré como escritor, será…Read moreRead more

Tercer punto de fuga: Los antidepresivos y Psiconautas

¿Alguna vez has tomado antidepresivos? Yo lo hice por primera vez una tarde de hace unos años. Estaba en la sala de la plancha, que se había convertido en mi nueva habitación desde que empezó a sucederme aquello que me empezó a suceder. La razón que me contaron mis padres fue que el fresco corre…Read moreRead more

Segundo punto de fuga: “Aquel verano”, uno de tantos

Aquel verano, uno de tantos. Me dejaban solo en un pueblo absurdamente diminuto con mis abuelos, que solo vivían para cebarme como a un cerdo y para fracasar constantemente al advertirme que no volviese a llegar tarde a casa. Que se daban cuenta de que era imposible evitar que todas las semanas nos rompiésemos alguna…Read moreRead more